El kayak es una variedad de piragua de uno, dos o cuatro tripulantes cuyo uso es fundamentalmente deportivo. En su origen eran de un solo tripulante y se usaban para pescar y cazar. El tripulante o palista se acomoda sentado y orientado en dirección al avance, a diferencia de las embarcaciones de remo, propulsando la embarcación mediante una pala de doble hoja o cuchara que no necesita de apoyo sobre el casco.

Es una embarcación larga (eslora) y estrecha (manga). En sus diseños tradicionales es de cubierta cerrada, sólo abierta en la ‘bañera’ donde se sitúan el o los palistas. Existen en la actualidad tantos diseños y variantes como usos potenciales, pero en general puede considerarse una embarcación pequeña en relación con otras, en ocasiones de diseño extraordinariamente hidrodinámico y en otros casos de diseño compacto y maniobrable. Se construyen kayaks de uno, dos y cuatro tripulantes. Dadas sus características pueden encontrarse kayaks en aguas tranquilas (ríos, embalses, lagos, piscinas), aguas bravas (ríos de ‘montaña’ o canales de aguas bravas) y en el mar, incluso en mar abierto.

 Tal variedad de usos se traduce en una gran cantidad de modelos: de pista y descenso de ríos, de aguas bravas, de kayak extremo, de rodeo, kayaks de ‘surf’, kayak de mar, de kayak-polo y de recreo, entre otras.

Tipos

Una clasificación de los diferentes modelos de kayak podría ser la siguiente:

Kayak de competición

Por su similitud incluimos en esta categoría los kayaks de pista (de velocidad), los de maratón y los de río deportivo. Se trata de embarcaciones donde se busca el máximo rendimiento hidrodinámico. Siendo por tanto largas, sumamente estrechas y de sección transversal en forma de “U”. Estas condiciones le otorgan una gran inestabilidad y requieren cierta experiencia previa para mantener el equilibrio en la navegación. Su longitud y peso está recogida en los 

 

reglamentos de competición, siendo la longitud la misma en todas las competiciones (5.2m K1, 6.5m K2, 11m K4). Se exige embarcaciones más pesadas en las competiciones de velocidad (12kg K1, 18Kg K2, 30Kg K4) y más ligeras en ríos deportivos y maratón (8Kg K1, 12Kg K2, 20Kg K4) [1]]. También se acota la longitud máxima de la hoja de timón (10mm K1 y K2, y 12mm K4). Durante años adicionalmente existía un ancho mínimo reglamentario para los kayaks (51cm K1, 55cm K2, 60cm K4). La introducción sucesiva de nuevos modelos donde dicho ancho se implementa en la cubierta, incluso con elementos llamados “cuernos” provocó que finalmente fuera suprimido del reglamento y permitiera una interesante evolución de los kayaks que actualmente son notablemente más hidrodinámicos que hace una década.

Pala o remo

Todos los kayaks se propulsan mediante una pala de doble hoja, o doble cuchara. Unidas por una pértiga y desfasadas entre sí cierto ángulo (véase pala); con objeto de permitir una correcta técnica de 

paleo. Su apariencia ha variado sustancialmente con el paso del tiempo, actualmente encontramos modelos varios, adaptados a las diferentes modalidades de este deporte.

Equipamiento del kayak

En primer lugar, todos los kayaks incorporan un asiento; móvil o fijo y de características varias. También el denominado posapiés o reposapies, de función obvia. Al menos uno de ellos debe ser regulable para adaptarse al palista. Los modelos de pista, de río o de travesía suelen equiparse con un timón. La orza se sitúa en el tercio trasero de la embarcación y es controlada con los pies mediante pedales o un sistema de cruceta y listón, en fibra o madera. Orza y sistema de control están unidos por un cable o una cuerda delgada y tensa que permite transmitir el control hasta la orza. Por último, los modelos de aguas bravas o de travesía suelen incorporar compartimentos estancos y sistemas para fijar cierta cantidad de carga en la embarcación. En algunos modelos existe la posibilidad de incorporar una vela pequeña, especialmente en kayaks de travesía.